Los síntomas de la depresión, como reza el título de este artículo, son muchos y variados. Vamos a resumir los más destacados de forma que puedan orientar al lector ante las dudas de estar o no ante una depresión de cualquier naturaleza.

Lo primero que debemos dejar claro es que la tristeza forma parte de la vida. Es más, forma parte de la vida sana y resulta adaptativa y necesaria para encontrarnos en armonía, de manera que podamos diferenciar entre la alegría de vivir y la tristeza que supone un acontecimiento negativo.
Sin embargo, cuando nos encontramos ante un episodio de tristeza continuada (2 a 3 semanas consecutivas, aunque no hay un tiempo preciso ni estipulado) podemos anotar el primer síntoma de la depresión y, probablemente, el más revelador de esta patología.
Paralelamente al anterior síntoma, se puede observar (aunque no siempre ni de igual forma en todas las personas) una ausencia de búsqueda de placer cosa que va contra las leyes intrínsecas del comportamiento humano (principio de placer).
Aunque no siempre, en numerosas ocasiones se aprecian alteraciones en la frecuencia sexual. Naturalmente que estamos hablando de las depresiones que tienen lugar en adultos. Por lo general se produce una disminución en la tasa de intercursos sexuales aunque no es infrecuente que se de un aumento e incluso una leve compulsión de comportamientos de auto-complacencia sexual (masturbación, tocamientos erógenos...). En este mismo sentido puede concurrir anorgasmia en la depresión de la mujer.
La sensación de cansancio o fatiga persistente (astenia) suele estar presente en buena parte de las depresiones.
La ansiedad suele cursar en la mayoría de las depresiones. En mayor o menor grado, es uno de los indicadores por excelencia de los estados vestibulares de la depresión subclínica y de las depresiones plenas. Sucede que, en ocasiones, los pacientes no saben diferenciar la ansiedad de otros estados psicosomáticos. Ante esta confusión se debe consultar a un especialista lo antes posible.
Otros de los invitados a este banquete de autodestrucción personal y tristeza son los sentimientos de culpa. Dichos sentimientos pueden estar relacionados con el episodio depresivo de forma más o menos mediata, o bien el paciente "rescata" esos sentimientos de tiempos pretéritos.
En la fase previa a la depresión, la baja autoestima hace su aparición agravando el cuadro depresivo para casi completarlo posteriormente.
Ideaciones sobre la muerte y el suicidio que pueden manifestarse como advertencia o de manera instrumental.
Por razones estrictamente deontológicas no vamos a describir otros síntomas de la depresión. Encontrarse ante un cuadro donde estén presentes algunos de los síntomas citados es bastante como para consultar con un especialista. Cualquier demora en la consulta puede complicar el cuadro clínico sobremanera y nos hace volver a repetir el consabido... "¿Por qué no ha venido antes a consulta?". No apure los límites.
Sólo ante uno o varios de estos síntomas debe ponerse en manos de un experto psicólogo o psiquiatra. De esta manera, los plazos para salir del abismo serán menores, se evitará un sufrimiento excesivo e innecesario y los efectos colaterales inherentes a toda depresión.

Estas notas que acaba de leer tienen un mero carácter orientativo, y pueden ayudarle a esclarecer algunos aspectos relacionados con la depresión. Queremos dejar claro que carecen de valor diagnóstico. Para una correcta valoración diagnóstica usted debe acudir a la consulta de un profesional especializado psicólogo o psiquiatra .
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Cuando acuda a una consulta profesional puede solicitar el documento de colegiación del especialista. Es la mejor garantía para el diagnóstico y tratamiento de la depresión y evita intrusismos de consecuencias imprevisibles para el paciente.